Revisión fundamental de la cartera de negociación (FRTB): no se debe subestimar el método estándar

 

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1 de septiembre de 2016 – Nicola Hortin, directora del equipo de análisis regulatorio EMEA, AxiomSL

Existe en la actualidad un intenso debate dentro del sector en torno al enfoque basado en modelos internos que se contempla en la Revisión fundamental de la cartera de negociación (FRTB). Pero es importante que los bancos no subestimen las dificultades que plantea la instauración del método estándar de la FRTB, sobre todo porque afectará a todas las instituciones, incluso a las que adopten el enfoque interno. La FRTB incluye una serie de mejoras clave, entre ellas, una demarcación rigurosa entre la cartera de negociación y la cartera de inversión. Con independencia de que estén utilizando actualmente modelos estándares o modelos internos, los bancos van a tener que revisar sus carteras y determinar si las clasificaciones que tienen de los instrumentos y de las mesas como cartera de negociación o cartera de inversión siguen siendo válidas o si, por el contrario, necesitan revisar la estructura de mesas. Todo esto sin perder de vista el contexto en el que se insertan los requisitos de la FRTB: la revisión fundamental de la cartera de negociación es un aspecto dentro de todo un conjunto de normas nuevas sobre suficiencia de capital. Los cambios que se están introduciendo en los requerimientos de capital son tantos y tan importantes que, aunque forman parte de Basilea III, algunos se refieren a ellos como “Basilea IV”.

Con la Revisión fundamental de la cartera de negociación, el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) redefine por entero las normas y cómputos que determinan cuánto capital deben mantener los bancos para compensar la exposición al riesgo de mercado. Existe en la actualidad un intenso debate dentro del sector en torno al enfoque basado en modelos internos que se contempla en la Revisión fundamental de la cartera de negociación (FRTB). Pero es importante que los bancos no subestimen las dificultades que plantea la implantación del método estándar de la FRTB, sobre todo porque afectará a todas las instituciones, incluso a las que adopten el enfoque interno. La FRTB incluye una serie de mejoras clave, entre ellas, una demarcación rigurosa entre la cartera de negociación y la cartera de inversión. Esta medida pretende reducir la posibilidad de arbitraje entre ambas carteras y garantizar mayor coherencia entre bancos. Con independencia de que estén utilizando actualmente modelos estándares o modelos internos, los bancos van a tener que revisar sus carteras y determinar si las clasificaciones que tienen de los instrumentos y de las mesas como cartera de negociación o cartera de inversión siguen siendo válidas o si, por el contrario, necesitan revisar la estructura de mesas.

Otro de los cambios fundamentales es que la aprobación de modelos se hará por mesas de negociación. Por lo tanto, los bancos tendrán que decidir si utilizan modelos estándares o internos para cada mesa de negociación, siendo crucial en el proceso ver si cada una de las mesas sigue siendo rentable bajo el nuevo régimen, dado que estos cambios pueden implicar un aumento de los requerimientos de capital para una mesa concreta de negociación. El Banco de Pagos Internacionales aconseja la instauración de la FRTB para 2019, por lo que los bancos van a tener que comenzar pronto a trabajar en el análisis de impactos. Quienes se decidan por la vía de los modelos estándares se encontrarán con que necesitan muchos puntos de datos que no se exigían previamente. Por ejemplo, tendrán que calcular deltas y vegas para factores de riesgo prescritos e introducir estos datos en los cómputos estándares de la FRTB. Antes, estos atributos se pedían únicamente para opciones, mientras que ahora se van a necesitar para otros tipos de productos. Las entidades que se ven por primera vez afectadas por la normativa están tomando nota de las dificultades experimentadas por otras empresas y están adoptando medidas para poder despreocuparse del todo. Contamos con que muchas más empresas van a seguir el ejemplo.

Es probable que los bancos ya tengan la mayor parte de los datos que exige la FRTB en alguna parte de su infraestructura. Sin embargo, debido a las complejas estructuras de sistema que tienen muchos bancos, obtener dichos datos será bastante complicado. En muchos casos, supondrá modificar no sólo los sistemas que alimentan directamente la herramienta para el cómputo de capital regulatorio, sino también otros sistemas previos en la cadena, como los sistemas de gestión de riesgo. Para realizar este proceso de abastecimiento de datos, muchos bancos van a recurrir probablemente a una empresa externa que ya haya identificado qué nuevos atributos de datos se exigen.

El enfoque estándar de la FRTB introduce también nuevos escenarios de tensión o estrés que no formaban parte antes del proceso de riesgo de mercado. Los bancos tendrán que ejecutar escenarios de tensión con perturbaciones tanto al alza como a la baja para calcular el riesgo de curvatura. Los bancos tienen que plantearse cómo integrar estos nuevos pasos a sus procesos de cómputos regulatorios de forma sencilla y eficaz.

Tal y como ya hemos mencionado, incluso si los bancos se deciden por los modelos internos, no podrán obviar por completo el enfoque estándar, ya que las últimas normas de la FRTB establecen que las mesas de negociación que utilicen modelos internos deben aplicar de forma periódica cómputos estándares y comparar las cifras de sus modelos internos con las del modelo estándar. El regulador está contemplando también la posibilidad de introducir una base para quienes usan el modelo interno, que se calculará en función de los resultados de los cómputos estándares.

Todo esto debe hacerse sin perder de vista el contexto en el que se insertan los requisitos de la FRTB: la revisión fundamental de la cartera de negociación es un aspecto dentro de todo un conjunto de normas nuevas sobre suficiencia de capital. También se está cambiando la forma de calcular el capital requerido para cubrir la exposición de los bancos al riesgo de crédito de contraparte, contraparte central, riesgo operativo y riesgo de crédito en titulizaciones. También se revisarán hondamente los cálculos por ajuste de valoración del crédito (CVA), de cara a armonizarlos con las nuevas normas de la FRTB. Los cambios que se están introduciendo en los requerimientos de capital son tantos y tan importantes que, aunque forman parte de Basilea III, algunos se refieren a ellos como “Basilea IV”.

Los datos necesarios para aplicar todos estos nuevos cálculos de Basilea se solapan de forma considerable y muchos de los cálculos son interdependientes. Los mismos datos de productos se necesitan para todos los cálculos. De modo que es fundamental que los bancos ideen una buena estrategia para toda la nueva serie de requerimientos de capital de Basilea, en vez de centrarse únicamente en la FRTB. Quienes no piensen en todas las nuevas normas de capital de manera conjunta podrían acabar usando herramientas diferentes para el cómputo regulatorio, lo que resultaría enormemente ineficaz e innecesariamente complejo, dada la forma en que los requerimientos se solapan y conectan entre sí. Para plantar cara a la FRTB y a otras normas sobre requerimientos de capital de Basilea, lo más eficaz para los bancos es utilizar una plataforma única donde se realicen todos los distintos cálculos. De esta manera:

  • No tendrán que cargar los mismos datos en multitud de sistemas diferentes.
  • Habrá coherencia entre los datos utilizados para efectuar los distintos cálculos.
  • Será más fácil utilizar los resultados derivados de cálculos específicos en otros cálculos relacionados.

Por otra parte, hay que pensar también en cómo abordar los plazos de implementación gradual previstos por las distintas normas de Basilea, que se extienden a lo largo de una serie de años. Para muchos bancos es una verdadera hazaña mantenerse al día con la rápida sucesión de cambios regulatorios, debido a que su tecnología no ofrece flexibilidad alguna. En esos casos, con frecuencia concluyen que necesitan una actualización completa del software para dar cabida a cada uno de los cambios. Estas nuevas instalaciones de software, con sus correspondientes pruebas, conllevan un proceso largo y complicado, que devora el tiempo que tienen los bancos para prepararse, además de aumentar el riesgo de presentar fuera de plazo.

De cara a mantener un buen ritmo en la instauración de los nuevos requerimientos de capital de Basilea, los bancos deberían utilizar una plataforma de cálculo que separe las funciones regulatorias de las funciones centrales de la plataforma. Gracias a esta autonomía de funciones, cuando se publica una versión final con nuevos cálculos, los bancos pueden añadirlos rápidamente a la plataforma sin tener que actualizar toda la infraestructura con las subsiguientes perturbaciones en otras funciones y usuarios del proceso. Como su nombre indica, la Revisión fundamental de la cartera de negociación va a cambiar la forma en que los bancos calculan sus requerimientos de capital por riesgo de mercado. Si planifican bien, se centran en cuestiones como la obtención de datos y tienen en cuenta la interrelación entre la FRTB y otros cálculos de Basilea, los bancos podrán estar seguros de que están bien preparados cuando los nuevos requerimientos entren en vigor.

Este artículo se publicó por primera vez en el volumen 8, número 3, de la revista Journal of Securities Operation & Custody, en verano de 2016.