La decisión de participar en el proyecto AnaCredit del BCE presenta muchos desafíos para las empresas suecas

8 de octubre de 2015 - Por David Attenborough, Gerente de Desarrollo de Negocios, EMEA, AxiomSL

En los años que siguieron a la crisis financiera se ha producido un enorme aumento de la cantidad de datos que los organismos reguladores exigen a los participantes en el mercado, en su intento por comprender mejor la evolución del mercado e identificar los riesgos. Como parte de esta tendencia, las empresas financieras de Suecia se han visto sometidas a nuevos requisitos para informar sobre muchos aspectos de sus operaciones, incluida su liquidez y su capital. La atención de la reglamentación se está desplazando ahora a los riesgos crediticios de las empresas, y el Riksbank ha decidido aplicar nuevos e importantes requisitos de divulgación que está elaborando el Banco Central Europeo (BCE).
En el marco de sus esfuerzos por obtener un panorama más detallado de la actividad del mercado, el BCE tiene previsto establecer un registro paneuropeo de datos sobre los riesgos crediticios de las empresas financieras. El proyecto de conjunto de datos analíticos sobre el crédito (AnaCredit), como se lo conoce, introducirá nuevos requisitos de información para las empresas financieras, que se aplicarán automáticamente en todos los países de la zona del euro. Suecia es uno de los pocos países que no pertenecen a la zona del euro (incluida Dinamarca) que también ha decidido aplicar el AnaCredit.
El BCE aún no ha finalizado sus requisitos. Sin embargo, ya está claro que la decisión de implementar AnaCredit en Suecia creará una serie de desafíos para las empresas de aquí, que ya están ocupadas adaptándose a otros cambios regulatorios recientes.
Para empezar, el umbral para las exposiciones declarables en el marco de AnaCredit será bajo - el BCE está considerando un umbral de sólo 25.000 euros. Esto significará que las instituciones, como los bancos privados, que no se han visto afectadas anteriormente por requisitos similares, tendrán que informar ahora sobre los instrumentos de crédito, incluidos los préstamos, los derivados y las exposiciones fuera de balance. El bajo umbral de divulgación previsto también significa que las empresas tendrán que presentar informes sobre un gran número de exposiciones.
Los informes en sí prometen ser un reto. Las empresas necesitarán informar sobre más de 140 campos de datos acerca de sus exposiciones crediticias a nivel de prestatario. Los datos a los que se hace referencia en los documentos de debate del BCE incluyen elementos que actualmente no se necesitan para fines de información externa. Como resultado, es poco probable que las empresas tengan actualmente todos los datos que se requieren para el AnaCredit. Los datos de que disponen las empresas se distribuirán en diferentes sistemas informáticos y hojas de cálculo.
Un último reto que presenta AnaCredit es la frecuencia de la presentación de informes. Se espera que el BCE exija a las empresas que comuniquen datos no prudenciales mensualmente y datos prudenciales trimestralmente. Se trata de un calendario agresivo para las empresas, que producirán informes muy detallados sobre un gran número de riesgos crediticios.
¿Cuánto tiempo tienen los participantes en el mercado para prepararse? Se está trabajando en el proyecto de reglamento de AnaCredit, que se espera que se presente para su aprobación en octubre. Sin embargo, el BCE publicó en abril un calendario de aplicación provisional en el que se expone su intención de introducir gradualmente los requisitos de presentación de informes a partir de finales de 2017.
Al enfrentarse a los nuevos requisitos reglamentarios, los bancos de Suecia (y de todos los países nórdicos en general) han construido históricamente sus propias soluciones de tecnología de la información. Sin embargo, como en los últimos años han entrado en vigor tantas reglamentaciones nuevas, las empresas buscan cada vez más comprar -en lugar de construir- la tecnología que necesitan para realizar sus informes reglamentarios. Esta tendencia parece destinada a continuar con AnaCredit.
A medida que evalúan la tecnología que necesitarán para realizar sus informes de AnaCredit, hay una serie de puntos que las empresas de Suecia deben tener en cuenta. En primer lugar, dadas las similitudes entre los datos necesarios para AnaCredit y otros requisitos -como la Presentación Común de Informes (COREP) y la Presentación de Informes Financieros (FINREP)- las empresas deberían tratar de utilizar una única plataforma tecnológica para gestionar sus informes para todas las reglamentaciones. Esto les permitirá evitar la duplicación de trabajo, como la carga y el procesamiento de los mismos datos varias veces. También ayudará a garantizar la coherencia entre los datos de los distintos informes.
Dado que es probable que gran parte de los datos que las empresas necesitan para el AnaCredit se mantengan en sistemas diferentes, necesitarán una sólida funcionalidad de agregación y normalización de datos para reunir todos los datos y completar sus informes. Las empresas también deben considerar si el sistema de presentación de informes que se proponen utilizar se ampliará para dar cabida al gran número de informes que será necesario producir para AnaCredit.
La decisión del Riksbank de participar en AnaCredit tiene importantes consecuencias para las empresas financieras. A medida que el BCE continúa trabajando en los detalles de los requisitos, es hora de que las empresas de Suecia comiencen a prepararse para un nuevo nivel de escrutinio reglamentario.
Este artículo fue publicado originalmente en Suecia por Realtid.



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